Artículos por Márketing

El pasado 16 de noviembre, asistí a una conferencia sobre “Innovation through Design Thinking” llevada a cabo por Enric Segarra, profesor de ESADE Barcelona.

En esta conferencia, Enric Segarra nos comentó que esta metodología, utilizada inicialmente por artistas y diseñadores, se está utilizando desde hace unos años en entornos empresariales, donde se está pasando de la mente analítica a la mente creativa para innovar.

El objetivo: que las cosas tengan sentido, crear productos/servicios que interesen a los clientes.  A partir de ahora, el cliente/usuario será el centro que nos inspire y crearemos a su alrededor.

Metodología:

1.- Observar:  Hay que salir a la calle para observar y escuchar a los usuaros, hay que abrir la mente para poder ver todos los detalles, sin tener ideas ni pensamientos preconcebidos, simplemente hay que observar para localizar posibles problemas o deficiencias existentes en el mercado.

2.- Obtención de insights:  Una vez hemos observado y escuchado, hemos de empatizar con los usuarios poniéndonos en su piel, para poder descubrir si hay algo que nos ha llamado especialmente la atención, si hay alguna necesidad no cubierta.

A problem well stated, is a problem half-solved. – Charles Kettering

3.- Buscar soluciones: Cuando hemos obtenido estos insights, y hemos localizado las necesidades de los usuarios, buscaremos posibles soluciones a estos problemas/deficiencias, y lo mejor es llevar a cabo una sesión de “brainstorming” o lluvia de ideas.  Hay que dar rienda suelta a nuestra mente creativa para encontrar soluciones a los problemas.

4.- Prototipar: De entre las soluciones que obtengamos, escogeremos la mejor en base a criterios de innovación, usabilidad y factibilidad, para poder diseñar y crear un prototipo rápido que nos ilustre de la mejor manera posible si nuestra solución es realmente lo que el usuario necesita.

5.- Compartir para obtener feedback:  Hay que compartir las soluciones prototipadas para poder saber qué opinión tienen los posibles usuarios, si tienen fallos, si se pueden mejorar de alguna manera, …  De esta forma, podremos modificarlas y mejorarlas, antes de llevar a cabo su lanzamiento y distribución definitiva en el mercado.

Prototype as if you know you are right, test as if you know you are wrong.

Una vez hemos lanzado nuestro nuevo producto al mercado, sabremos que hemos acertado si sus ventas son buenas y si la competencia nos copia ;-)

Enric Segarra - Innovation through Design Thinking

Enric Segarra - Innovation through Design Thinking

 

El olfato, es el sentido encargado de detectar y procesar los olores. Es el sentido más fuerte al nacer. Además, las zonas del cerebro responsables de nuestro sentido del olfato, están relacionadas con las emociones y con la memoria. Todo esto lo dice la wiki.

¿Cuántas veces no nos ha pasado que, un olor inesperado, nos hace recordar un momento concreto de nuestra vida? Yo, por ejemplo, cuando huelo a tierra mojada después de la lluvia, me acuerdo de mi niñez, pues en los veranos calurosos, mi abuelo regaba la entrada de la casa al atardecer para estar más frescos.

Bueno, al hilo de lo que iba, el márketing olfativo puede ser una pieza más que nos ayude a diferenciarnos de la competencia, así como a vender más, pues si tenemos nuestra fragancia corporativa, nuestros clientes nos recordarán cuando la huelan. También, si al entrar en un establecimiento el aroma ambiental nos gusta, inconscientemente pasaremos más rato en él, nos encontraremos más a gusto, lo que posiblemente haga que finalmente realicemos una compra.

Las tiendas on-line y las webs corporativas no tienen esta baza para jugar con ella. En internet, la vista juega un papel muy importante, y yo me pregunto: ¿una web con unas imágenes, unos colores y un diseño bien escogidos, inconscientemente nos puede transmitir un olor, aunque los productos mostrados no tengan nada que ver? ¿A alguien le ha pasado que, visitando una web, le ha venido un olor a la memoria?
Marketing olfativo

Por cierto, ahora, siempre que entro en algún establecimiento me fijo en los olores, a ver si hay alguno que me atraiga de manera especial. Y cuando visito páginas web, también me fijo si “huelen”. Si algún día encuentro alguna, os lo digo.