Cuando un negocio, empresa o profesional, decide estar presente en las Redes Sociales, o utilizar cualquiera de las herramientas 2.0 que se nos ofrecen para estar presentes en Internet, lo hace con todas las consecuencias y sabiendo que, al generar conversaciones con los usuarios, ya sean clientes, proveedores, seguidores, etc.; puede recibir comentarios que no sean totalmente de su agrado, pero ha de saber manejar todas la situaciones que se encuentre.
Yo era “amiga” de la revista GiDona, e iba siguiendo sus publicaciones, compartía los contenidos que me gustaban, etc. Pero el otro día, publicaron en su muro un artículo sobre “las bondades del limón” para prevenir y curar el cáncer, y como esa publicación no me gustó, porque los enfermos de cáncer y sus familiares, ya sufren bastante con esta enfermedad y lo que ella conlleva, no me pareció “profesional” hacerse eco de esa información sin antes verificar si puede ser cierta, siendo ellos periodistas, pues con los temas de la salud no se juega, ya que decirle a los enfermos de cáncer que les están “engañando” y que comer limones les daría un mejor resultado que los tratamientos de quimio que les están poniendo, me parece bastante irresponsable.
Les comenté que yo había buscado la dirección que aparecía al final del artículo en Google Maps, y que allí parecía ser que en lugar de encontrarse el “Instituto de las Ciencias de la Salud” se encontraba un negocio de fontanería. Con lo cual, hacer una primera indagación para saber si el artículo podía ser cierto o no, parecía sencilla.
Ipso facto, me borraron de su lista de amigos, sin más! Sin ningún tipo de comentario, disculpa, no sé, algo. Les envié un mensaje privado diciéndoles que no me había parecido bien que me borraran, pues en este país se supone que hay libertad de expresión, y que cuando uno está en las redes sociales, ha de hacer frente y saber responder ante este tipo de situaciones. Además, en ningún momento les falté al respeto, con lo cual, considero que su actuación frente a esta situación fue muy poco profesional, de nuevo… todavía estoy esperando una respuesta.
En las Redes Sociales, como en la vida, hay que saber encajar todas las críticas, buenas o malas, pues ellas nos pueden ayudar a mejorar y a hacer que nuestras debilidades se conviertan en fortalezas.
¿Qué opináis?

